lunes, 16 de mayo de 2011

Un asesino vendiendo hamburguesas

Era un diciembre de mierda. De pié en la calle apoyé un pedazo de papel sobre el capot de un auto estacionado enfrente de la morgue del hospital y clavé la punta de la birome. -Escribí vos, que tenés buena letra- me habían dicho. Adentro estaba el cuerpo inmóvil y hermoso del Pocho. Afuera un montón de pibes llorando. Era de noche. Hacía un calor casi tan insoportable como la muerte. Entre Mariana y un sacerdote me iban dictando la denuncia. Mariana adoraba a Pocho, era su amigo, su brazo derecho. El sacerdote sufría cada frase que dictaba y Mariana, apretando los dientes, le corregía cada palabra que le parecía demasiado suave. Dejar constancia de los hechos es absolutamente legal aunque el papel esté arrugado, ya se sabe, el agua sucia también apaga incendios. A mí no me temblaba el pulso pero me temblaba todo lo demás, hasta el papel recortado a mano y la birome trazo grueso azul argentino me temblaban, pero escribí, escribí con el pulso de la historia. Después entregaron el pedazo de papel en la comisaría. En la puerta había un perrito abandonado mordisqueando otro garrón. También había un montón de policías mudos, sordos y ciegos, pero en ese momento no mordisqueaban nada. El papel no tenía duplicado pero Mariana ya se había conseguido otro comprobante y lo llevaba apretado en el puño izquierdo, era el cartucho de la bala que había matado al Pocho. Rojo era, no verde. Y si el cartucho es rojo, la bala es de matar. Todavía lo tiene la guacha. Incluso apretado en el mismo puño lo tiene. Era de noche, bien pero bien de noche, en todo sentido.
Ahora el asesino de Pocho fue visto vendiendo hamburguesas en un carrito. Entonces nada mejor que leer lo que dijo Mariana en su blog. “Como una metáfora de mí misma, de mi vida entera y en nombre del Pocho, repito, dejen de tirar hijos de puta, que hay pibes comiendo”. Eso y acordarse de que todavía tiene el comprobante del cartucho rojo apretado en el puño izquierdo.

22 comentarios:

nilda dijo...

viste tomi, que estamos buscando justicia en la patria? Ese cartucho no estará mejor en otras manos en algun momento? Hay gente que rebusco en pañales de tela, de los de antes, el olor de su madre. Los asesinos siempre estan en el mismo lado.
Larga vida al Pocho Leprati en la memoria del pueblo!!!!

Pito dijo...

Uf.... que tema Tomi.
Muy bueno, muy bueno.

el Tomi dijo...

Es verdad que los asesinos siempre están del mismo lado, Sirenita, o como dijo García, el trabalenguas trabalenguas y el asesino te asesina, por eso el cartucho está en las mejores manos que axisten. Yo seguí siendo presidente de mi mismo, pero desde ese día Mariana es mi patria y mi partido.

Maloperobueno dijo...

El Pocho Leprati, Kosteki, Santillan, Arruga, Lopez, parece una espiral que nunca acaba, siempre anda dando vueltas porque hay "calesiteros" de fajina y placa amparados por la impunidad.

Paren de matar hijos de puta

Saludos Tomi

el Tomi dijo...

Así es, Pito, no hay nada mas valiente que la sangre corriendo por afuera de las venas, tampoco nada mas injusto, todo sea dicho.

el Tomi dijo...

Que buen momento para este náufrago encontrar su continente, amigo Martín.

Fer Gris dijo...

(hermosa, hermosa imagen)

Naufragio... hay que seguir nadando.

abrazo

el Tomi dijo...

Sobre todo si el naufragio se produce navegando en el mar del Internet, Fer, que mucha costa a la vista no tiene.

Conmotion dijo...

Pensar que muchos andan, y hablan en estos días como si nada hubiese ocurrido en el país. Gracias por refrescar mi memoria

Silvi Rivoira dijo...

Estoy llorando...no tengo palabras...dale un beso grande a Mariana.

Alejandra dijo...

muy doloroso, mucha impotencia , esas injusticias no hay modo ni de entenderlas ni de procesarlas y la herida no cierra,un abrazo a ambos a la distancia

el Tomi dijo...

Tranquilo, Conmotion, su memoria está bien fresca, no es una imprudencia escuchar al enemigo.

el Tomi dijo...

Lágrimas de azúcar. Transmitiré tu beso.

el Tomi dijo...

Para la insistente herida abierta de la injusticia, hilo testarudo y aguja de aguantar, Ale, y su abrazo, que los abrazos siempre han sido sanadores.

Bruno dijo...

Que Hijo de Puta... el y los que lo dejan libre...

el Tomi dijo...

Una palabrota, como decíamos cuando éramos pibes, nunca mejor aplicada, Bruno.

Anónimo dijo...

me hace acordar a ese tango "que vachaché" tiene un final tan patético que me recuerda a nuestro país

el Tomi dijo...

Sabrá disculparme, pero no acostumbro a contestar anónimos. Ahora bien, me voy a permitir un solo inciso, decididamente no coincido con usted en que nuestro país sea patético.

Maricel dijo...

Hacía mucho que no entraba a su blog, la canción que León Gieco le hizo al Pocho siempre me hace llorar y no conocía bien la historia pero me llegaba muy hondo. Ahora que la historia toca de cerca a gente que uno quiere y la cuenta como la vivió...qué le puedo decir?...no hay palabras.

el Tomi dijo...

El Pocho era el brazo derecho del trabajo social de Mariana en los barrios carenciados de Rosario. Nosotros estuvimos en el lugar donde lo mataron cuando se hicieron las pericias judiciales. En un momento determinado un compañero del Pocho se asomó, desde atrás del mismo tanque de agua en el que se había parapetado y señalando un punto en el techo del colegio, con la voz entrecortada, dijo -El Pocho se paró ahí y les gritó. ¡Hijos de puta, dejen de tirar que hay pibes comiendo-!. La frase retumbó en la atmósfera enmudecida y candente de la tarde y ya no nos la olvidamos más, habían sido las últimas palabras de nuestro amigo. Entonces los chicos pintaron por todas las paredes del barrio esa misma frase, literalmente, ¡Hijos de puta, dejen de tirar que hay pibes comiendo!. Cuando Gieco los fue a visitar la descubrió, la endulzó con ese "bajen las armas que aquí solo hay pibes comiendo" y la inmortalizó en esa canción. Yo particularmente, sin el más mínimo ánimo de crítica, prefiero la contundencia de la frase original, Maricel, sobre todo teniendo en cuenta que el Pocho era seminarista.

varon dijo...

Esteban Velazquez, asesino de Pocho en libertad?

Ante esto decimos:

Yo en algún momento
sabía que esto y tu libertad no son lo mismo, pero iba a pasar.
vos y tu dios no entenderían
de la vida y del asesinato, como yo.

Yo no tengo uniforme azul
no podría jamás vestir de asesino;
vos ya sos y serás...
y tu dios te lo permite.

Yo piquetero, pensante, subversivo
revolucionario, no tengo nada que ocultar;
vos no podés mirar a los ojos
a tus hijos y mentirles...

Yo puedo caminar por las calles
con la frente y el pecho para adelante
vos sos un careta
por asesino de la clase trabajadora.

Yo miro a los ojos a nuestros hijos
y puedo llorar de la alegría
vos no tenés lágrimas
ni alegrías para tus hijos.

A mi me toca llorar, sin jueces
sin dios, que me ponga el hombro;
a vos te defiende hasta el hombro
que debería tener yo...mis partes

Yo no mataría por cobardes
escarapelas ni sucio dinero;
vos ya mataste por ilusas escarapelas
y negro dinero.

Mi madre nunca llorará por que maté
o lastimé a un inocente;
tu familia sabe y siempre sabrá que matás
y mataste a la inocencia misma.

A mi me indigna la impunidad
del poder que me rodea.
A vos te rodea el poder indigno
con total impunidad.

A vos te apuntan los jueces
y el inocente que ya no está;
a mi no me apuntan los inocentes
ni los culpables

Soy libre...y vos?

¡Ni olvido ni perdón!
!Pocho Vive!
¡La lucha sigue!


Bodegón Cultural “Casa de Pocho”

el Tomi dijo...

Vos sos un grande, Varón,
sos un inmenso corazón inclaudicable
que nos recuerda que tenemos que vivir,
si por vivir se entiende usar el día,
y no olvidar a los que estaban y hoy no están,
y traerlos a la vida y resarcirlos,
y hacer que hablen por medio de tu voz.
Vos sos un grande, Varón,
sos un valiente que reclamará justicia
por más que arrecie la injusticia y el dolor.