domingo, 25 de enero de 2009

Maldita informática

Maldita informática. Ilustración para cuentos infantiles. / Lápiz sanguina, lápiz cepia, grafito, pasteles, lápices de colores, difumino y témpera blanca sobre papel madera

10 comentarios:

viruta dijo...

canté pri!!

casi en los finales de enero
8:38 am
aquí, en boedo city
pinta plomizo nubladote el éter (gracia' a dío)

pareciera medio xagerada la cosa
pero estos bichitos, extremadamente simpaticones, tanto que no puedo decidirme, merecen el madrugón e incluso más

celébrolos
con el correspondiente feca negro
humeante en mi tazón cerámico verde loro

chin chin

Oscar Grillo dijo...

Con esto ya estas en el panteon de los premio Nobel al dibujo. Tomas!
-Vamos, todavia!!!

Horacco dijo...

Me adhiero al Señor Grillo, vamos por el premio Nobel! Pero no por esta obra, sino por la del hombre hecho de rompecabezas, ese al que la faltaba una pieza.
Saludos.

Maricel dijo...

A qué escala trabajás cada bichito para que te queden tan IMPECABLES ?! Dios, no dejo de soprenderme con tus laburos...queloparió !

Maricel dijo...

Ya está, ya lo ví...26 cm x 17,5 cm., ok. Pero...¡¡¡30 minutos cada uno!!!
PLOP! al mejor estilo Condorito... y después se enoja cuando le dicen maestro.

el Tomi dijo...

Que groso Viruta. Amanecí en Boedo, vi tu cielo plomizo, aprovechando que dios vive por ahí le agradecí por si refresca, respiré el humo de tu café negro y me quedé con el verde loro de tu tazón de cerámica porque el verde también es el color de las esperanzas. Chin chin. ¿De esas jarritas con foma de pingüinito para sevir vino no tenés?.

el Tomi dijo...

Hola Oscarcito:
Si hubiera un premio Nobel al dibujo no lo aceptaría (la constante práctica de la honestidad me ha estupidizado un poco), pero ahora que me avisaste que hay un panteón, menos (aborrezco los monumentos funerarios).

el Tomi dijo...

Hola Horacco:
He dicho que no. De todas maneras ahora me acordé de la casa de aquel argentino refugiado en España donde vi aquella tapa del libro “Nunca mas” de Ernesto Sábato. Alguien había agregado sobre el título, en birome y con letras algo desesperanzadas la frase “nunca digas”, por lo que claramente se terminaba leyendo, “Nunca digas nunca mas”.

el Tomi dijo...

Hola Maricel:
Talvez haga alguna mínima variación en alguna circunstancia pero normalmente me conforma como funciona trabajar el original al doble del tamaño en el que va a ser publicado y viceversa, es decir, hacer el original a la mitad del tamaño en el que va a ser publicado. En el primer caso, al reducir se disimulan algunos detalles y en el segundo caso la idea es destacar esos detalles y utilizarlos como parte de la composición. Pero supongo que cada uno encuentra la manera de hacerlo que lo deje mas tranquilo. Un abrazo, cómplice.

el Tomi dijo...

El estilo Condorito es mas rápido, Maricel, porque los condoritos vuelan.