martes, 29 de abril de 2008

Freak City

Viñeta perteneciente al capítulo 2 de la historieta "Freak City" (aparece en el próximo número de la revista "Fierro", Buenos Aires, Argentina). / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

sábado, 26 de abril de 2008

Lea La Luciérnaga

Portada de la revista La Luciérnaga de Córdoba capital, provincia de Córdoba, República Argentina. / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

miércoles, 23 de abril de 2008

Lea Barriletes

Portada (detalle) del próximo número (mayo del 2008) de la revista mensual Barriletes de la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos, República Argentina. / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera, montado en Photoshop.

lunes, 21 de abril de 2008

Lea revista Fierro

Viñeta perteneciente a la historieta "Freak City" que aparecerá en el próximo número de la revista "Fierro". / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

viernes, 18 de abril de 2008

Cerámica precolombina

Juan Evo Morales Ayma, Orinoca, Bolivia, político, activista, dirigente sindical, presidente de Bolivia. / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

Violeta Parra

"Que dirá el santo padre que vive en Roma que le están degollando a sus palomas" / Violeta del Carmen Parra Sandoval, San Carlos, Chile, cantante, poetiza, compositora, pintora. / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

lunes, 14 de abril de 2008

War Child

Hugo Rafael Chávez Frías, Sabanetas, Barinas, Venezuela, Presidente del Gobierno de Venezuela y los niños soldados colombianos. / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

La niña de Rajoy

Silvia Abril, Mataró, Barcelona, actriz y Mariano Rajoy Brey, Santiago de Compostela, Galicia, político. / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

Fernández de la Vega

María Teresa Fernández de la Vega Sanz. Valencia. Política. Vicepresidenta del Gobierno de España. / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

Periódico Mundo Hispano

Ilustración para la portada del periódico mensual Mundo Hispano de la ciudad de Barcelona. Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera y sobre papel blanco.

lunes, 7 de abril de 2008

La Luciérnaga

CUENTO ALIMENTO
El pinball eterno
Ya no se si me sobran dedos en las manos o me faltan letras en los cuadernos, dice Ignacio, y tampoco se si me faltan cuadernos porque no tuve ni un solo cuaderno en toda mi vida. La vida no parece que fuera la vida cuando el que habla de ella tiene tan pocos años, pero sí que empieza a parecerse cuando el que habla tiene en el registro tantas inasistencias como días hace que empezaron las clases. Tengo tantas ganas de leer, prosigue Ignacio dibujando gestos ampulosos en la atmósfera viciada, como te quieros le debo a mi vieja y tantas ganas de escribir como hojas en blanco hay en el mundo. Tengo tantas ganas de empezar la escuela Alfredo, como vos tenés de que se incendie, le dice apuntándole con el índice al mismísimo Alfredo, que lo mira desencajado desde la botonera del pinball. Y es que para Alfredo, la escuela es algo tan oscuro como la ausencia de uno de los incisivos superiores de su dentadura. ¡¿Escuela?!, ¡Dios me libre y me guarde en una cajita de fósforos!, exclama como cada vez que alguien se la menciona y, como siempre, la máquina le vuelve a tragar la ficha y le escupe a destiempo la bolita plateada convertida en un murciélago oxidado que a duras penas revolotea debajo del cristal entre las luces azules tristes e intermitentes. ¡¿Escuela dijiste?!, ¡Dios me libre y me guarde en una caja de lápices de colores!, repite Alfredo sin tener la mas remota idea de lo que es un dios y mucho menos de lo que son unos lápices de colores, tilda el pinball sacudiéndolo de un puñetazo, se rasca la cabeza con los dedos hechos un ramillete de nervios y mira a Ignacio furioso y con el seño mas fruncido que un bull dog a punto de estornudar. Ignacio se da la vuelta y corre en el aire sin moverse del lugar como los dibujitos animados hasta que el bulldog llega a la carrera y cuando está a punto de morderle el culo la vida se normaliza y los dos salen disparados de la sala de juegos por las veredas de Córdoba capital. Son la viva imagen de la deserción escolar persiguiendo al guardapolvo en ciernes. Ignacio, casi sin aliento, piensa, ¡como me gustaría que las veredas tuvieran renglones para escribir derechito el camino hasta la escuela, cómo me gustaría que la maestra me pusiera un muy bien te felicito al margen de la ignorancia y entre signos de admiración, y cómo me gustaría regalarle a mi vieja todas las materias con nueves y diez. Alfredo, unos metros mas atrás, galopa acomodándose la visera de la gorra para el lado de siempre y gruñe tirando manotazos. El griterío sigue hasta el final de la tarde cuando el sol, redondo y rojo como un cero en matemáticas, decide hacerse la chupina escondiéndose atrás del horizonte curvilíneo de las montañas. Muchos años después se hizo el futuro, Ignacio no había aparecido nunca mas y Alfredo seguía ahí presionando la botonera del pinball eterno, la mirada persiguiendo con desgano la bolita plateada y las luces azules pintándole la cara entre el suspenso del humo del cigarrillo, casi como un ladrón de minutos ocultándose de la policía de las horas. De pronto un tipo de saco, corbata y vos gruesa le pregunta, ¿Alfredo?. Alfredo se da vuelta, cansado, aburrido, entregado, como extendiendo los brazos y mostrando las muñecas culpables para que la ley de la vida le espose la apatía, se acomoda la visera de la gorra para el lado de siempre y lo mira. Ahora se que no me sobran dedos en las manos y tengo un montón de cuadernos llenos de letras, dice Ignacio, y Alfredo lo reconoce, lo abraza y llora un poquito por primera vez en la historia. Dicen que la mejor forma de combatir el analfabetismo es yendo a la escuela y que yendo a la escuela con ganas se combate todavía mejor.

viernes, 4 de abril de 2008

Cuadros de historietas

Viñeta perteneciente a la historieta "Freak City" publicada en la revista Microweb de Barcelona. / Lápiz sanguina, lápiz sepia dunkel 263, pasteles, lápices de colores, grafito y témpera sobre papel madera.

Cuadros de historietas

Viñeta perteneciente a la historieta "Freak City" publicada en la revista Microweb de Barcelona. / Grafito, difumino y tinta china sobre papel blanco.

jueves, 3 de abril de 2008

Vanguardita

El 13 de este mes cumple años Lucrecia, mi hija mayor. Al paso de los años a tenido varios apodos, Lulu, Lucre, Lulumota, Mujer Hermosa, etc. Pero desde que era una gurrumina siempre le dije Vanguardita, diminutivo de vanguardia que, según el diccionario, significa: parte de una fuerza armada que va delante del cuerpo principal o avanzada de un grupo o movimiento ideológico, político, literario, artístico, etcétera o en primera posición, o en el punto más avanzado, o adelantado a los demás o ir a la vanguardia o estar en vanguardia. Calificativos todos ellos que le encajan perfectamente.

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